¡Pero lleva tiempo y paciencia dominar esto!
El trabajo relativo convencional (boca abajo) es plano, es decir, es bidimensional, mientras que el vertical se mueve en tres dimensiones. Un salto en “caja” se puede ensayar en el suelo o con carritos, estamparlo en el libro de saltos y más o menos sabemos lo que nos vamos a encontrar.
En relativo vertical, la cosa cambia un poco, y se debe tratar con otro tipo de respeto.
Entonces, ¿De qué va esto del vuelo Libre?
Cada vez más saltadores se “enganchan” atraídos por el concepto de LIBERTAD inherente a este tipo de vuelo.
La primera regla del vuelo Libfe es que no hay reglas. Excepto, claro está, la lógica que abarca a todo el paracaidismo en general: sobrevivir a este salto para poder dar el siguiente y el otro...
El TRV acarrea algunos riesgos diferentes de otras modalidades. Conocerlos nos ayudará a controlarlos y reducirlos.
Hasta ahora no ha habido ninguna fatalidad en saltos de vuelo Libre, y queremos que siga así.
Iniciarse en el vuelo Libre con la actitud mental correcta te hará volar mejor mucho antes.
Por desgracia, la prisa por hacerlo todo en seguida, no trae buenos resultados. Pero si saltas con la prioridad clara de pasártelo bien, la habilidad la irás pillando sobre la marcha, dale tiempo.
Regla nº 1: No te pelees con el viento, porque nunca vas a poder con él. Siéntelo y muévete en él. Y para sentirlo es imprescindible relajarse. En otras disciplinas cogemos una postura que esperamos que funcione. Aquí no se adopta una posición como en “caja”por ejemplo.
En vez de concentrarte en forzar una posición en concreto, concéntrate en ser consciente en todo momento de tres cosas:
Tu cuerpo
Tu respiracion
Tu equilibrio
Entonces sigue la dirección que te marque el viento, y descubrirás que es mucho más fácil volar limpiamente y con seguridad.
No se puede estar tenso o preocupado y hacer esto al mismo tiempo. Nadie es capaz de volar rígido o tenso cabeza abajo, y mantener el nivel y la proximidad que requiere para la seguridad el TRV. Ve suelto.
Para mantener la relajación, fíjate en tu respiración, haz inspiraciones profundas de vez en cuando, y si sigues tenso, haz el “perro mojado” sacúdete entero brevemente para soltarte.
Este movimiento se usa también para indicar a otros que se relajen.
Si te cuesta conseguirlo date unos cuantos salo tú solo. ¿Yo solo?!! pues si, también es agradable, divertido y conveniente. Trabaja en las cosas que todavía no dominas bien, siente el aire, sube en camiseta, con pantalón amplio, en pantalón corto, con mono de "chutte-assis", sin mono, con guantes, sin guantes, con casco y sin él, haz salidas con mucha tensión, salidas muy relajadas, lo más raras que se te ocurran, observa a los delfines jugar en el agua y siéntete como ellos en el aire.
Por seguridad, deberás aprender las técnicas agresivo-relajadas para todas las formas de TRV.
Hoy en día el Vuelo Libre se viene centrando sobre todo en vuelo de pié, sentado y cabeza-abajo, aunque se empieza a extender el vuelo de espaldas rápidamente, y hay muchas más.
Lo suyo es dominarlas todas, pero claro, poco a poco. Para los principiantes en esto, es más fácil empezar por las posturas básicas de pié y sentado que empezar directamente de cabeza.
Es fundamental aprender a controlar el vuelo sentado y de pié para la seguridad en el TRV (especialmente para los principiantes que quieren saltar con más gente rápidamente). Una vez que se domina esto, el vuelo de espaldas es un excelente trampolín para empezar con el de cabeza-abajo.
Al contrario que en el TR tradicional, en que los novatos, es frecuente que se queden bajos con respecto a la formación, en TRV, los de menos experiencia tienden a quedarse altos al menor descuido. Si te “caes” de la posición de pié o sentado, sales “disparado” para arriba en relación al grupo. Si vamos cabeza-abajo, lo peor que se puede hacer es cambiar de pronto a una posición más plana por el peligro que representa el cambio brusco de velocidad, por lo tanto, eso será lo último que haremos.
Tanto en el aire como en cualquier actividad de velocidad (carreras de motos, esquí alpino, etc), lo peligroso no es la velocidad, sino la posibilidad de colisión con algo con lo que tengamos gran diferencia de velocidad. Así que imagínate que vas cabeza-abajo con los amiguetes y de pronto, te pones plano. Es decir, te conviertes en un corcho soltado bajo el agua. Esto provoca pasar de 230-280 km./h a 170-200 km./h en menos de un segundo. ¿Te imaginas la inercia que puede tener un cuerpo de 80kg a 50, 80 ó más km./h de diferencia?
Te aseguro que no lo quieres averiguar. Así que en caso de problema no hay que volver a la caja sino a sentado o de pié.
Hasta que no tengas esto claro no te metas en grupos grandes.
La razón por la que los expertos en vuelo Libre recomiendan dominar el vuelo sentado, es que en esta posición se puede mantener la estabilidad y proximidad fácilmente, y es una postura segura y fácil de usar como transición de unas posiciones a otras. Se puede considerar la postura básica de vuelo Libre (como la caja al relativo plano), con la que recuperar la estabilidad cuando la perdamos manteniéndonos dentro del margen de velocidades seguro, y permitiéndonos desplazarnos horizontalmente con facilidad y controladamente.
Las salidas del avión, de varios grupos en la misma pasada, pueden ser peligrosas si se mezclan modalidades distintas sin tomar algunas precauciones.
El documento que mejor ha tratado este tema hasta ahora es el artículo de Sandy Mc.Robbie en la “Parachutist” de Abril del 97. En él se explica que, además de dejar 8 ó 10 segundos entre grupos (algo más si el viento es fuerte), los que caen más rápido (vuelo/estilo Libre) no deben salir antes como se venia creyendo, sino después de los que caen más lento. Ya que al caer más y por lo tanto estar menos tiempo en el aire, si además salen antes, abrirían mucho antes que los más lentos, y en esa diferencia de tiempo una campana rápida abierta recorre mucha distancia, pudiendo meterse debajo de otro grupo muy fácilmente.
Si además el viento es fuerte (siendo la pasada en contra) los últimos en salir estarían más tiempo expuestos a este viento, que tendería a empujarlos encima del grupo anterior, que por estar menos tiempo expuestos, sufren menos desplazamiento horizontal.
En las salidas verticales, el viento relativo tiende a ponerte horizontal. Para conseguir una buena salida vertical del avión, aprende a meterte en esa corriente. Si vas cabeza-abajo, presenta la cabeza y los hombros al viento relativo, y si vas a ir de pié o sentado, presenta los tobillos y pies, relájate, observa y siente el aire como si te moldeara la postura.
La clave para las salidas invertidas es la relajación. La parte superior de la columna es lo único que debe mantenerse sólido. Estar tenso o intentar forzar una postura provocará giros y te moverá desconsoládamente. Es mejor no hacer nada y dejar a tu cuerpo trabajar con el viento, para conseguirlo con poco esfuerzo. Esto mismo se aplica a las salidas en grupo.
A veces conviene salir agarrados, es divertido y queda bien en los vídeos, pero también se pueden generar grandes esfuerzos y tirones.
No planear agarres que estén cerca de la anilla del reserva, liberador, etc. Asegurarse que se pueden soltar fácilmente.
Los agarres de pies suelen ser flojillos, un buen agarre de salida es el de “mariposa” (con un único agarre de manos contrarias estando de frente) Conviene soltar al menor indicio de tensión, pues si no, podéis salir “despedidos” el uno del otro y desperdiciar el salto en volveros a juntar.
Un pequeño porcentaje de gente, entra en barrena al aprender a volar sentado. Éstas pueden coger mucha velocidad y producir una gran desorientación.
Al entrar en barrena, la tendencia es a volverse más tenso y empeorarla. Intentar corregirla girando al lado contrario puede funcionar, pero también puede ser peor. Si te encuentras en barrena (sentado), date algo de tiempo para relajarte y saldrás de ella. Puede que tengas las piernas torcidas, o los brazos agarrotados. En cualquier caso, en algún sitio tienes una asimetría que te provoca la barrena.
Intenta adoptar la posición correcta y simétrica, sin tensión eso sí. Si esto no funciona, haz un looping y vuelve a probar, si no se para, agáchate como si te fueras a atar el cordón del zapato. Si sigues girando, ponte de pié, date la vuelta y ponte de cara al suelo, para la barrena, respira hondo, ríete de ti mismo y vuelve a invertirte.
Piensa en abrir un poco más alto, pues ahora estarás por encima de tus colegas, al haber hecho de “corcho”.
Cada vez más paracaidistas son cautivados por la libertad y el reto que supone el vuelo Libre. Es espectacular verlo y mucho más hacerlo.
El cielo se muestra especialmente atrayente cuando se amplía el campo a los 360º a tu alrededor.
El suelo apenas “pasa” de vez en cuando por tu campo visual. Fuera de la vista y fuera de la mente, el suelo sigue subiendo “escopetao” hacia ti.
A veces resulta difícil mantener un ojo puesto en él, especialmente cuando se va a velocidad tal que cuello y cabeza se convierten en superficie de mando aerodinámico, y la rapidez de movimientos requiere nuestra atención.
Aquí el tema de la conciencia de altura, toma otras magnitudes que en el TR convencional. La altura ( o mejor dicho la falta de altura) en TRV es un problema mayor de lo que te imaginas. Por eso la altura de romper en vuelo Libre es sobre los 4500 ó 5000 pies.
Tú y tus colegas aéreos voláis sentados tan ricamente cerca unos de otros. De pronto estáis a 4500pies, ¡Hay que irse! Pero estás sentado o vertical, y tienes que separarte de esa “peña” ya.
Sin pérdida de tiempo haz lo siguiente:
* 1.- Mira y localiza a los demás, busca encima y alrededor tuyo.
* 2.- Ponte plano
* 3.- Gira 180º
* 4.- Empieza a derivar
* 5.- Señaliza, frena un poco, tira el pilotillo, grita y echa las manos a las bandas
* 6.- Evita los posibles “ataques” de otras campanas, desfrena ...etc.
Una manera un poco estresante de terminar un buen salto ¿No? Vamos a depurarla un poquitín.
A 4500pies, señaliza el final del salto chocando los talones. Ésta es la señal de rotura en vuelo Libre. Acto seguido, emplea el procedimiento doble “L”:
* Localiza donde está la peña, y ...
* Lárgate de ahí.
Si simplemente hacemos la señal, y nos volvemos a derivar, podemos provocar una colisión por diferencia de velocidad con alguien que todavía esté vertical. Así que es muy importante mirar y localizar a los demás. Desde la posición vertical que lleves, puedes hacer un mortal, o simplemente girar para mirar al rededor y encima, o puedes empezar a derivar de espaldas, (mi favorita), porque así puedes mirar lo que hay encima tuya y alrededor manteniendo aún cierta velocidad de caída mientras te vas separando del centro del grupo, y luego, te vuelves a terminar la deriva.
A la altura de romper, si estás alto respecto al grupo, ponte plano y abre alto.
Si estás mas bajo que el grupo, mantén la velocidad vertical un poco más y no pierdas de vista a los otros hasta que abran y, entonces, abre tú.
En el TR convencional, el suelo es un altímetro visual. Pero en vuelo Libre esto no es tan fácil. Por ello son muy convenientes los altímetros audibles, y los sistemas de activación automática del reserva. Algunos incluso saltan con dos audibles.
El que un SAA se dispare, es peligroso y vergonzoso. Sin embargo en vuelo Libre es relativamente común que se dispare alguno alguna vez. Y hay bastantes posibilidades de que, para cuando esto ha pasado, ya hayas tirado el pilotillo instintivamente. Y ... dos campanas peleándose por debajo de 1000pies no es divertido.
Así pues, es conveniente saber de estas cosas:
* 1.- ¿Cómo manejar dos campanas abiertas?
* 2.- ¿Cómo evitarlo?
Teniendo en cuenta que la respuesta a la 1ª pregunta conlleva bastante riesgo, y un resultado incierto, estaremos de acuerdo que lo mejor es centrarse en la respuesta a la 2ª pregunta, y un buen comienzo es ser estricto en la altura de romper: 4500pies.
A la hora de derivar, si llevas un mono de ir sentado, de alas dobles, deberás pegar los brazos bien a los costados.
Para sacar el pilotillo, tirarlo en vez de limitarse a soltarlo, esto reduce mucho las posibilidades de sufrir una “perezosa”.
En general recordad la importancia de ir relajados y pasarlo bien, no olvidar los mínimos de seguridad y no querer aprenderlo todo de golpe, un poco de paciencia a la larga nos llevará mas lejos con menos saltos.
Y creedme, ¡Merece la pena! :-)