Técnicas de Relativo de Campana
Aproximaciones con bandas delanteras
Al usar las bandas delanteras, tu movimiento con respecto a tu objetivo será hacia delante y abajo. La relación entre cuánto te mueves hacia abajo y cuánto hacia delante, depende de cuánto tires de las bandas, es bastante obvio.
Para este artículo se considera que estamos directamente detrás de la formación y volando en la misma dirección. Se pueden hacer aproximaciones en ángulo tirando de una banda más que otra.
Nos vendrá muy bien tener, y si no añadir, algún tipo de asa o agarre para sujetar cada banda. Y llevar guantes es casi obligatorio en ésta y otras maniobras de RDC ("Relativo de Campana"). También convendrá alargar los cordones de los mandos, o como muchos pilotos de RDC, usar mandos con doble asa para poder mantener los mandos cogidos mientras se tira de las bandas, sin contrarrestar el efecto con los frenos.
La idea es tirar de las bandas lo justo desde el principio, e ir ajustando según te aproximas al objetivo. Nuestra meta será situarnos detrás y por debajo de nuestro objetivo, y desde ahí usaremos algunas de las otras técnicas para terminar de acercarse y entrar.
Al tirar o soltar bandas lo haremos con suavidad.
Vamos a definir tres tipos de aproximaciones de bandas delanteras: empinada, media y plana.
1.- Plana
Tirando de las bandas ligeramente aumentará la velocidad horizontal sin incrementar demasiado la tasa de caída.
Si estás detrás y ligeramente por encima de la formación, esta maniobra te ayudará a coger una posición mejor para entrar. Una aproximación plana, es aquella que no excede de unos 30º (con respecto al horizonte).
2.- Media
Tirando más de bandas llevaremos a cabo ésta aproximación, en la que ambas velocidades, horizontal y vertical, se incrementan considerablemente.
Ésta será la maniobra más adecuada cuando necesitemos acercarnos en un ángulo de unos 45º más o menos. (Entre 30º y 60º) 3.- Empinada
Por último, si tiramos de las bandas a tope, aumentará "mogollón" nuestra velocidad vertical, mientras que la horizontal incluso disminuirá.
Esta técnica se usa por ejemplo, en las rotaciones de secuencial a cuatro, donde el paracaidista de más arriba de la formación, suelta y baja por detrás para volver a entrar abajo del todo. Así que ésta será la manera de aproximarnos cuando estemos por encima del punto de contacto, en un ángulo superior a 60º.
La idea es empezar la aproximación tirando de las bandas delanteras hasta abajo y sujetarlas firmemente hasta que la senda de aproximación sea constante, calcular donde te lleva esa trayectoria, y entonces ajustar lo necesario. Esto requiere práctica, pues al principio no es fácil calcular la trayectoria, y solo la práctica con una misma campana nos enseñará cuanto tenemos que tirar exactamente en cada situación, incluso conviene familiarizarse antes con estos movimientos sin estar cerca de otras campanas.
Si la formación está girando lentamente, tiraremos de una un poco más que de otra para ajustar la trayectoria curva.
En cualquier caso es raro encontrarse detrás y por encima de la formación, lo más común será encontrarnos por debajo y/o por delante, lo que requiere distintas técnicas.
Aproximaciones con bandas traseras y mandos
Este artículo comentará ambas maniobras partiendo de una zona de aproximación común: detrás y por debajo de la formación.
Estas dos maniobras, en cualquier caso te harán volar de manera muy distinta con respecto a la formación. Los frenos convertirán tu velocidad en sustentación, lo que reducirá bastante tu velocidad relativa.
Al usar levemente la bandas traseras, lo que hacemos básicamente es cambiar el ángulo de ataque de la campana. Esto aumentará el coeficiente de planeo, sin disminuir gran cosa la velocidad de avance. Esta técnica también suele servir para ‘llegar’ tras una mala pasada (siempre que sea con viento a favor o sin ningún viento).
Hay varios factores a tener en cuenta al decidirse por una u otra técnica, o incluso ambas combinadas, para aproximarse y entrar en una formación. Estos son:
Según cambia el tamaño de ésta, cambia también esta diferencia de rendimiento. Si por ejemplo, el rendimiento de tu campana es claramente mayor que el de la formación, seguramente te convendrá usar solo los frenos cuando estés por debajo de ellos.
Si acabas de hacer un giro brusco o de usar las bandas delanteras, tu velocidad será mayor, lo que te dará gran sustentación al usar los frenos, esta rápida respuesta te permitirá acotar distancias muy rápido, lo que también puede ser difícil de calcular debido a la alta velocidad de acercamiento. Esta maniobra solo se debe hacer una vez tengamos cierta experiencia en RDC, y se debe practicar al principio en saltos a dos.
Nos vamos a centrar en este último tipo de aproximaciones, ya que son las más comunes para los principiantes de RDC. Para simplificar vamos a considerar tres posibles zonas de aproximación en ángulo de 0º a 30º, de 31º a 60º y de 61º a 90º.
Suponiendo que no acabamos de hacer un giro, ni un picado de bandas, es decir, nuestra velocidad es constante.
En este caso se suele usar las bandas traseras, puesto que la distancia horizontal es mucho mayor que la vertical. Lo que necesitamos es mantener toda la velocidad de avance que podamos y a la vez reducir ligeramente la velocidad de descenso. Esta ganancia de coeficiente se consigue tirando de las bandas de atrás de 5 a 10 cm., dependiendo del tamaño de la campana. Si nos da la sensación de estar quedándonos demasiado ‘a nivel’ con la formación iremos soltando las bandas lentamente. Si nos quedamos demasiado alto quizá tengamos que usar un poco las bandas delanteras.
Ésta probablemente sea la mejor situación. El usar las bandas o los mandos dependerá del rendimiento de nuestra campana en relación a la formación. Aquí podemos combinar las dos formas mientras aprendemos a manejar una u otra para hacer la mejor entrada. Hay que tratar de mantener el mismo ángulo en la visión que tenemos de la formación durante toda la aproximación. Usaremos la celda con la que vamos a tocar como punto de mira, y el cuerpo del saltador al que vamos a entrar como diana.
Esta aproximación se hará usando los frenos, puesto que la distancia horizontal es prácticamente insignificante, comparada a la distancia vertical. Esta es en principio más difícil, ya que es fácil perder de vista la formación. Cuando esto pase, abortaremos el intento y volveremos a empezar. Lo que normalmente nos pondrá todavía más bajo que estábamos. Pero peor es seguir acercándonos a ciegas.
El perder de vista la formación es la causa más frecuente de colisiones y enredos entre saltadores.
El truco es usar los frenos todo lo necesario para no perder nunca de vista el cuerpo de la persona a la que vamos a entrar. Aunque esto suponga acercarse al punto de pérdida. Es mejor quedarse fuera que perder de vista la formación. Una vez que hemos ‘retrocedido’ a una posición mejor, podremos aproximarnos con suficiente freno para coger la velocidad de la formación y terminar con una buena entrada.
Autor: Chris Gay
(Entrenador y competidor de RDC)
Traducción: Marcos Ostos Jimenez-Carlés
(
Monitor del Club de Paracaidismo Deportivo de Sevilla)
6 Junio 1.998